«Muy Noble, Leal y Benéfica ciudad de Plasencia fue fundada por el rey castellano Alfonso VIII en 1.186. «UT PLACEAT DEO ET HOMINIBUS», (Para que agrade a Dios y a los hombres) es la divisa que orla el escudo de la ciudad en cuyo centro campea un castillo mazonado;a la derecha de éste un castaño y a la izquierda un pino, ambos con sus raíces al descubierto. Concebida desde sus orígenes como fortaleza,denota en todo su casco antiguo un muy pronunciado carácter militar. Su recinto amurallado; construido allá por el año 1198, constaba de 70 torres y 8 puertas y en él trabajaron durante once meses unos 9.000 hombres. Transcurrido ese tiempo, castillo, torres y muros quedaron configurados.
La ciudad fue de realengo hasta l442, fecha en la que pasó a manos de Pedro de Zúñiga por concesión del Rey Juan II, con el título de condado hasta 1488 que pasaría a Los Reyes Católicos. Desde finales del siglo XV, Plasencia acogería a lo más nombrado de la nobleza extremeña, lo que propició que duques, condes y marqueses residieran en la ciudad dejando, afortunadamente un gran legado histórico-artístico del que gran parte aún se conserva.
Larga y bella es la historia de Plasencia, una historia a la que se pueden acercar a través de las páginas de este sitio web. Plasencia es una ciudad sin parangón, acogedora y atrevida, dinámica y saludable y es sobre todo un enclave natural en todos sus aspectos.
Sus alrededores también les cautivaran: Valle del Jerte, La Vera, Valle del Ambroz, Hurdes, Monfragüe, Valle del Alagón y Sierra de Gata. Sean bienvenidos al Norte de Extremadura. Les invitamos a que ustedes mismos descubran la magia de Plasencia y de los Valles que la rodean.
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