Rutas
RUTA POR LOS PUEBLOS DE LA SIERRA.
Suelen ser aldeas de corte vecindario-VALDASTILLAS, CABRERO, REBOLLAR, BARRADO, CABEZABELLOSA-, surgidas históricamente para colonizar la sierra y aprovechar sus pastos.
En las proximidades de El Torno, lindante con el término de otro núcleo ganadero (Cabezabellosa), se hallan importantes restos arqueológicos, al sitio de "Los Romanejos". En la ladera contraria, sobre la cima, se otea la silueta de "CASTROVIEJA", poblado fortificado del que ya habló Mélida. Pertenecen estas ruinas a la jurisdicción de CASAS DEL CASTAÑAR; población de mil almas, nacida como desdoblamiento de la decadente aldea de Asperilla.
PIORNAL, encaramado a más de 1.000m., derrama su caserío por la altiplanicie de Tormantos. Asoma a la cara de muchos de sus vecinos un inconfundible aire celta: blanca tez, pelirrojos, pecosos…
Piornal es un núcleo serrano que mantiene un encanto indescriptible: plazoletas recogidas contrapunteadas por el caño frigidísimo de la fuentecilla de piedra, arroyos que discurren por medio de calles empedradas. La piornalega resulta una arquitectura adusta, de bajo alzado, introvertida, con el predominio absoluto de la piedra, de escasos voladizo, de abundantes y desproporcionadas chimeneas.
RUTAS POR LOS PUEBLOS RIBEREÑOS
Iniciamos ruta por el Puerto de Tornavacas, desde cuyo alto se contempla la villa derramada sobre la saja estrecha del terreno como un hilo de sangre enrojecida de tejados. TORNAVACAS, capital del rancio Señorío que en el s.XIV establecieran los Alvarez de Toledo, conserva el rollo o picota, a la salida meridional, como símbolo de su antiguo rango jurisdiccional. Los condes de Oropesa hicieron de Tornavacas una población próspera, rica, con fábricas de paño y un floreciente comercio de lienzos.
El templo parroquial, advocado de Ntra. Sra. de la Asunción, es un ejemplar interesante de arquitectura religiosa de finales del s.XVII. En los laterales se han practicado devotas capillas, com la del Stm. Cristo del Perdón, valiosa talla de imaginería barroca, exponente, junto a otras góticas, de la riqueza artística que atesora esta iglesia, declarada monumento nacional.
Descendiendo por la carretera N-110, a seis kilómetros, se nos aparece JERTE, villa heroica que en el rótulo de sus calles homenajea a los protagonistas de la gesta vecinal contra los franceses. Hoy su casco urbano se presenta agrupado y armonioso, habiendo desarrollado una arquitectura castiza en el recorrido de su prolongada calle real. Umbrosas callejas como la de los Bueyes, o recoletas plazas, como la de la iglesia, se abren en los flancos. A la entrada norte del pueblo se halla la ermita del Cristo del Amparo, imagen barroca castellana con fama de milagrera, a la que se festeja el 16 de julio.
A poco más de una legua queda CABEZUELA, que forma un todo orgánico con el río, salvado por un alto y polifémico puente de origen romano. Cabezuela se manifiesta con una mayor complejidad urbanística. La calle principal, bastante alterada por irrespetuosas construcciones, exhibe edificios de noble canteria, con blasones, anagramas y leyendas piadosas en las fachadas. Causan admiración las acrobáticas solanas de madera, tan alegres y floreadas, así como el profundo soportal apoyado en gruesos maderos.
En la parte alta "La Aldea" construida sobre las ruinas de un castro Vetton, con arquitectura popular. Iglesia parroquial de San Miguel Arcangel, de los siglos XVII y XVII, construida según la tradición, sobre una sinagoga judía. En su interior destaca el retablo mayor, barroco, de la primera mitad del siglo XVII. Sacristía con azulejos talaveranos.
Menos de tres kilómetros separan a Cabezuela de NAVACONCEJO, aorillado peligrosamente junto al imprevisible río Jerte. La carretera que lo cruza, N-110, aglutina las actividades y diversiones del pueblo. La iglesia parroquial y el edificio renacentista, conocido por la "fábrica" al haber tenido una de sayales en su interior los franciscanos del convento de Tabladilla.
Con Navaconcejo se cierra la ruta de las villas ribereñas. Los 30 kms. de carretera hacia Plasencia se animan con frecuentes ventorros, estratégicamente posicionados para su utilización por la trashumancia.



