Está ubicada en una posición elevada, en la ladera de la Sierra de San
Bernabé, desde la que podemos deleitar la vista con bonitos paisajes
del Valle, a unos 638 m. de altitud. Cuenta con 390 habitantes y su
gentilicio es Cuqueños.
Sus orígenes están estrechamente ligados a Ojalvo, una de las aldeas
medievales, ya desaparecida, de esta comarca.
El pueblo es pequeño y el entorno de su término municipal, caracterizado
por las fuertes pendientes, se encuentra repleto de grandes bancales
poblados de cerezos.
Podemos deleitarnos con muestras muy bien conservadas de la
arquitectura tradicional cuqueña, de entramados con adobles de barro
rojizos y solanas sobresalientes que forman estructuras que todavía
guardan un especial encanto.
En la parte más alta del caserío antiguo nos encontramos con la Iglesia
Parroquial de Santa María de Gracia del siglo XVI. Construida a base
de mampostería y sillería granítica y conserva en su interior dos retablos
de azulejos talaveranos del siglo XVI, dedicados a la Virgen y a la Pasión
de Cristo.
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Iglesia de Santa María de Gracia del siglo XVI.


