De entre los héroes de la antigüedad Hispánica mejor conocidos, destaca la figura de Viriato, un hombre real que vivió en los duros años de la invasión y conquista romana. Nombre claramente céltico, compuesto por la palabra Viria que era el brazalete distintivo del líder de la tribu.
Este Dux Latronum (Jefe de los Bandoleros) como es llamado por APIANO, quién también nos comenta:
"Viriato en medio de los bárbaros se distinguió por las virtudes de un general; no hubo una sola sedición entre sus tropas; nadie fue más equitativo que él en la distribución del botín...",
Fue proclamado Rex y Amigo del pueblo romano por el Senado de Roma, en su último tratado de paz, preámbulo de la traición que le costaría la vida.
El escritor POSIDONIO, que residió en Hispania y escribió sobre sus pueblos, en el año 80 a.C., sin embargo nos dice de Viriato:
"...no contaminado por la civilización ha alcanzado la virtud, no por la educación, sino por vivir conforme a las leyes de la naturaleza.."
La historia nos habla de un hombre joven y musculoso, sobrio en la comida y la bebida, siempre dispuesto al combate, la mayor parte del tiempo con la armadura puesta, y la espada preparada, incluso en los descansos, breves y pocos en Viriato.
No podemos hablar en esta época de una resistencia generalizada y menos aún organizada contra la conquista romana, todos los pueblos que componen el entramado cultural de la península Ibérica se encuentran divididos en guerras triviales entre ellos, por lo que no podemos afirmar, que se tratase de una lucha "nacional" contra el invasor, de hecho la actual Andalucía ya se hallaba sometida a ellos, siendo conocida como; el "Granero de Roma", así como, el Levante español
Hay que tener en cuenta que la conquista propiamente dicha comienza en el año 219 a.C., en el que, con el pretexto de expulsar a los Cartagineses del territorio Ibérico, comienzan una lenta penetración, que no terminará hasta el año 19 de nuestra era, con las últimas conquistas del norte; "Guerras Cántabras" llevadas a cabo por el emperador AUGUSTO. Sin embargo la figura de Viriato, si consigue reunir a distintos pueblos como: los LUSITANOS, VETONES, ARÉVACOS, PELENDONES, VACEOS y en ocasiones hasta los pueblos GALAICOS, en enfrentamientos contra Roma, aunque entre los aliados se producen cambios de bando continuos, sólo Lusitanos y Vetones son fieles a su lucha contra los romanos, hasta su derrota definitiva, poco tiempo después del asesinato de su General, tan sólo durará un año su sucesor; TAUTANOS, quién caerá derrotado en su intento de incursión por tierras Levantinas, muriendo junto a los últimos hombres del heterogéneo ejército de Viriato.
Lusitanos y Vetones son pueblos célticos, descendientes directos de los antiguos CEMPSOS y SAEFES, mencionados por AVIENO en su Ora Marítima (Siglo VI a.c.), esta penetración de los pueblos célticos, se produce en la península entre los años 800 y 700 a. C. Pasando así de la edad del Bronce (desde el año 2.500 a.C.) a la edad del Hierro, aportando una evolución en la cultura de los pueblos que asimilan en su avance.
Hasta las costumbres funerarias cambian, pasan de la primitiva inhumación y entierros bajo dólmenes, a la incineración (como en el caso de Viriato) y el enterramiento de las cenizas en urnas, acompañadas por los enseres favoritos del fallecido, siempre en necrópolis fuera del recinto urbano.
Viven en zonas escarpadas, en las alturas del terreno, con fácil defensa, protegidos por muros bien diseñados, hechos de sillares de piedra, y cercados por piedras clavadas en punta, en las inmediaciones, para impedir el ataque de la caballería. Se dedican principalmente al pastoreo, la ganadería y pequeños cultivos de cereales, forraje para el ganado, etc. Sigue siendo importante la recolección de frutos; castañas, nueces, y bellotas para su alimentación, siendo el complemento ideal la caza, tan abundante en la zona.
Sus casas eran de tipo rectangular (El Raso Candeleda. Ávila), de una sola planta y con varias habitaciones, con muros de piedra y techos de madera y paja.
El ganado era encerrado en el exterior del poblado en recintos destinados al efecto, aljibes de agua y de cereales, excavados en el suelo, componían la estampa del recinto.
La habitación principal, destinada a la reunión familiar, estaba presidida por un hogar central en medio de la estancia, en el que se reunían y cocinaban, una abertura en el techo facilitaba la salida de humos.
La familia, sentada en bancos corridos, largos, de madera, se pasaba el guiso por orden de antigüedad entre sus miembros, siendo los ancianos de la casa los primeros en ser alimentados, lo que nos demuestra el sentido avanzado de su cultura, en la que es venerada la imagen de sus mayores, poseedores del conocimiento que ha de trasmitirse de generación en generación.
Su cultura es comunicada oralmente, mediante las leyendas contadas, e incluyen ritos litúrgicos e iniciáticos, que se perpetúan de esta forma en sus descendientes. Eran los tiempos de los "Consejos de ancianos", dónde dirigían la "política" del clan, y las relaciones con otras tribus. La guerra era llevada por un Jefe militar, por elConsejo.
Se dice que estos pueblos Celtas, practicaban los sacrificios humanos y de animales, a los que leían las vísceras en el momento del sacrificio, para efectuar sus augurios, a veces en "Hecatombes" con gran número de víctimas, también, la costumbre era la de cortar cabezas y manos de sus enemigos. Adoraban a dioses protectores asociados a la naturaleza. Montes sagrados, fuentes, ríos, etc.
La liturgia es conducida por Druidas, en claros del bosque, bajo las encinas, castaños y robles, en las fechas conmemorativas, fiestas, que coinciden con los solsticios y equinoccios del año, lo que marcaba el cambio de estación y de actividades agrícolas y ganaderas. Cada estación tenía su divinidad asociada.
El nombre; Lusitanos probablemente derive del dios Celta LUG, tan popular entre los Celtas Irlandeses y Gallegos (LUGO=LUG).
Sabemos que estos pueblos, mantenían contactos con comerciantes Griegos y Fenicios, asentados en diferentes puntos de la costa Atlántica, desde épocas muy remotas, desde aproximadamente los años; 700-500 a.C., claro que éstos, sólo se habían asentado junto a ciudades ya establecidas, con la intención de comerciar, fundado barrios que más tarde serían el núcleo de las ciudades, sin intenciones bélicas, por lo que eran admitidos en las comunidades donde se establecían.
Los restos arqueológicos así lo demuestran, no faltan cerámicas griegas para contener perfumes, especias y tintes, tan apreciados entonces, a cambio eran ya valorados los tejidos (famosos "Sagum", capas de lana) y pieles de animales salvajes, y sobre todo la gran riqueza mineral de la zona; Hierro e incluso oro extraído del entonces aurífero río Tajo, interés principal de la conquista romana .
La explotación de sus recursos naturales. No era el poder, sino la ambición de riqueza, lo que hacía que Roma se expandiera, en busca continua de nuevos recursos.
El cónsul Serviliano se había visto forzado a pactar con Viriato, ante la derrota que este, le había infligido, más de 10.000 hombres habían caído en su enfrentamiento con las fuerzas de Viriato, pero el Senado sólo se daba un margen de tiempo para rehacer el ejército y seguir con su conquista de la península Ibérica, futura Hispánia.
Uno tras otro habían perecido los ejércitos enviados por el Senado, los desastres de cónsules anteriores cómo; Fulvio Nobilior en el 153 a.c. y el pretor Lucio Mummio (destructor en el 146 a.c. de Corinto) que fueron derrotados por jefes Lusitanos como: Púnico, Césaro (ó Casairos), y más tarde por Canceno, con más de 15.000 hombres muertos por parte de Roma, fue el inicio de esta etapa de las "Guerras Celtibéricas" que no habían cesado en ningún momento, desde hacía más de 40 años, según nos describen; LIVIO, OROSIO y DION CASIO de las incursiones Lusitanas a tierras de la Bética en el 190 a.c. Con Viriato se reabre el duelo.
ARMAS Y TÁCTICAS GUERRILLERAS
Viriato ataca una y otra vez, para desgastar al enemigo en su propio terreno; La Bética. La primera incursión en el año 147 a.C., así, año tras año, hasta el año 139 a.C. fecha de su asesinato
No presenta "Batalla Campal" en ningún momento, sabe de la superioridad de las legiones cuando están en formación, son difíciles de atacar, se cierran bien y se despliegan con disciplina, también el terreno influye en el resultado, los llanos y valles siempre son favorables para ésta disposición del ejército romano.
Es necesario llevarles al terreno escarpado para efectuar ataques rápidos y efectivos, utilizando dardos y hondas, para más tarde, retroceder hacía mejores posiciones de defensa, a la misma velocidad, esto hacía que las legiones se abrieran más, se estirasen, facilitando el ataque, debilitando sus defensas hasta la caída completa del enemigo.
Para ello disimulaba ataques con parte de la caballería, para más tarde efectuar una retirada que llevaría a las tropas romanas, a caer en la emboscada, que les aguardaba entre las montañas, donde les llovían guerreros enfurecidos que gritaban y disparaban todo tipo de proyectiles, sólo las flechas no son utilizadas por éstos pueblos más célticos, sustituidas por los cantos de metal o arcilla, empleados en las hondas, tan abundantes en los restos de sus poblados y tumbas.
Comentan los historiadores que la costumbre de estos pueblos, al igual que lo hacían los más puros Celtas del norte, era la de exhibirse ante el enemigo, con el pene erecto, en prueba de virilidad, a modo de desafío y provocación, Las largas melenas de pelo se recogían con una cinta en la cabeza.
Un pequeño escudo de madera con protecciones de hierro "la caetra", se deslizaba por delante de su pecho, con gran destreza para evitar los dardos y parar los golpes de espada.
El terrible solliferreum que consistía en una jabalina hecha totalmente de hierro, de 1,7 m. apróx., de largo y bastante fina, se utilizaba en el ataque a corta distancia, éstas, lanzadas con fuerza atravesaban los escudos y armaduras de los legionarios romanos, causándoles temibles heridas. Esta mortal jabalina sería adoptada y transformada por el ejército romano con el nombre de pilum.
Al igual que el puñal corto de antenas, de hoja ancha que utilizaban Vetones y Lusitanos y que se mostraba tan efectivo en la lucha cuerpo a cuerpo, sus restos pueden verse en las necrópolis de "la Osera" y "El Raso" en Candeleda, Ávila. "El Berrueco", Salamanca, "la Aliseda", Cáceres.
En las tumbas de los Guerreros "celtíberos", probablemente Vetones, del centro peninsular, designada como cultura de los VERRACOS, de tipo Céltico, con topónimos actuales al oeste de la provincia de Salamanca que así lo atestiguan, donde encontramos agrupados cerca de una docena de; "YELTES" (YELTES=CELTES=CELTAS) Puebla de Yeltes, Alba de Yeltes....etc. no muy lejos de la actual Ciudad Rodrigo, esta cultura junto a la de LAS COGOTAS y La Osera que abarca desde la actual Ávila, Salamanca (río Duero), Cáceres, y parte de Badajoz, hasta el río Guadiana, haciendo frontera con el territorio Lusitano, en donde encontramos yacimientos como; "Alcocer do Sal" (en Portugal), con armas, adornos y aperos, semejantes a esta cultura, lo que indica la clara interacción, entre la cultura de la zona del oeste atlántico; Lusitania, y las gentes del centro y suroeste peninsular; Vetonia.
Las espadas que encontramos en todos los yacimientos de las tierras de Lusitanos y Vetones es de clara semejanza a las de los pueblos Etruscos y Greco-Fenicios con los que mantenían una clara relación en la época prerromana.
Una rica decoración en las mismas, en su empuñadura y funda metálica, de diferentes metales nobles como la plata, en ocasiones enzarzados a modo de redecilla metálica muy fina, figuras de animales como; el águila, grifos, caballos, se esculpen en sus broches y cinturones, describiéndonos sus creencias y forma de vida habitual, con un alto nivel de desarrollo cultural y socioeconómico. Estas espadas son largas (90-120 cm..) y algo anchas (8 a 10 cm.) en el centro, terminadas en afilada punta, , normalmente rematadas en la empuñadura con dos discos o antenas (recuerdo arcaico megalítico).
El temple dado a estas armas de hierro, hacían de ellas un peligroso enemigo, cortante por ambas caras, manejadas con fuerza, podían dividir en dos a un hombre de un solo tajo, como nos relatan los antiguos historiadores romanos.
En una ocasión en que dos romanos montados a caballo, acorralaron en el fragor de la batalla a un guerrero Lusitano, y al tratar de matarle uno de los caballeros, el guerrero saltó sobre él y le partió al medio de un solo golpe, lo que atemorizo al otro jinete que huyó para poder contarlo. Asustados por su eficacia, más tarde, los romanos adoptarían este tipo de espada para su infantería.
La Matanza de GALBA.
Servio Sulpicio Galba es enviado por el Senado como pretor de la provincia Ulterior en el año 151 a.c., con la misión de reiniciar las hostilidades y proseguir con la conquista, ahora no se trata de hacer la guerra, sino de acabar con los Lusitanos mediante el engaño. Disimula comprender el problema de estas gentes, la falta de tierras, y promete un reparto justo entre ellos, a condición de que abandonen las armas y vivan pacíficamente.
Los Lusitanos cansados de tantos años de guerra, y tras largos debates, deciden aceptar las condiciones de Galba, este los manda reunirse en tres campamentos separados y entregar las armas para proceder de forma generosa al reparto de tierras entre las familias, una vez reunidas las gentes en estos campamentos y desarmados, son rodeados por los soldados romanos, y a una señal son vilmente asesinados sin ningún tipo de piedad.
Se calcula entre 8.000 (VALERIO MÁXIMO) y 30.000 (SUETONIO) las víctimas de la crueldad de Galba. APPIANO describe así la hazaña: "
Fueron recibidos –los Lusitanos- favorablemente y pactó con ellos fingiendo lamentar el estado en que por necesidad se veían, de entregarse al saqueo, de hacer la guerra y de faltar a los compromisos contraídos.
La pobreza de vuestros suelos y la indigencia en que vivís –les decía- es lo que os fuerza a hacer estas cosas. Yo daré tierra buena a los amigos necesitados y la distribuiré para su colonización sin tacañería, dividiéndola en tres lotes. Atraídos por tales palabras, dejaron sus propias haciendas, partiendo al lugar preparado por Galba.
Este los dividió en tres grupos, llevando a cada uno de ellos a un determinado llano y mandándoles que permanecieran en él hasta que volviese, una vez procurado el asiento definitivo.
Dirigiéndose a los primeros, ordenoles que, como amigos que eran, entregasen las armas y habiéndolas entregado los acorraló dentro de una cerca, envió contra ellos soldados armados y mató a todos aun cuando ellos se lamentaban ante el nombre de los dioses e invocaban la fe jurada. Del mismo modo con gran rapidez mató a los del segundo grupo y a los del tercero, los cuales ignoraban aún lo ocurrido con los del primero..."
Incluso el propio TITO LIVIO califica el suceso como "Inhumana carnicería".
De esta felonía escapa un niño que había acudido con sus padres; Viriato, quién años más tarde se convertiría en la pesadilla romana, huye a la sierra y se une a los guerreros que en ella se esconden.
No era la primera vez que Roma recurría al engaño para lograr sus fines, los habitantes de la ciudad de Cauca (actual Coca, Segovia) territorio de los Vaceos en la Celtiberia, en el mismo año, habían sido asesinados tras su rendición por el cónsul de la Citerior; Lucio Licinio Lúculo. Estos dos personajes; Lúculo y Galba son de triste recuerdo para la Hispania antigua, por su vileza y crueldad, que llegaron a avergonzar incluso a los propios romanos, aunque en el proceso que se le siguió en el senado romano, dirigido principalmente por Catón el Mayor, Galba fue absuelto de sus crímenes, el reparto del botín con los senadores hizo que éstos se olvidaran del asunto.
Viriato había nacido en la Sierra de la Estrella (Portugal), territorio de los Lusitanos, zona boscosa de gran belleza natural, donde se dedicó al pastoreo, seguramente para los terratenientes de la zona, ya que es sabido de las diferencias sociales existentes entre estos pueblos, que compartían una estructura gentilicia en la que las tierras eran posesión de un señor al que servían las clases menos favorecidas, como sabemos del que fuera su suegro; Astolpas, rico en ganados y tierras, y claro colaborador de los romanos a los que incluso invitó a la boda de su hija con el joven Viriato, también sabemos de la austeridad de Viriato que no acepto con agrado la celebración del banquete, con todo detalle de lujos y exhibición de copas y recipientes de oro y plata, por lo que, una vez terminado el enlace, montó a caballo y desapareció con su bella esposa, y sus fieles compañeros, internándose de nuevo en su espacio natural; La sierra.
Antes de partir, según nos cuenta DIODORO, Viriato le dijo a su suegro, dándole a entender claramente sus sospechas de colaboración con los romanos; "¿Cómo los romanos, que ven estas riquezas en los banquetes de sus casas, rechazan las tuyas (de Astolpas) que tienen un gran valor, cuando podían, en virtud de su poder, adueñarse de ellas?"
CAMPAÑAS DE VIRIATO:
147 a.c.
Viriato, es aún un guerrero más del ejercito Lusitano, que en éste año atacan la rica tierra Turdetana (el valle del Guadiana y Guadalquivir, la románica Bética) con unos efectivos de 10.000 hombres, cerca de la antigua ciudad de URSO (actual Osuna).
(En Urso se da la anécdota tan comentada de Viriato, la fábula que cuenta a sus habitantes, ante la actitud cínica de cambio de aliado; "Un hombre tenía dos mujeres; una joven y otra madura, la primera le arrancaba de la cabeza las canas, para que no pareciera mayor, la segunda, le quitaba el pelo oscuro para que no pareciera mas joven, y al final, entre las dos, le dejaron sin pelo")
Habían sido derrotados y acorralados por el Pretor CAYO VETILIO, es entonces cuando nace para la posteridad la figura de Viriato, ante la desesperación de sus compañeros, que ven en esta situación el final de sus días, Viriato habla a los suyos y se niega a rendirse al enemigo, proponiendo una hábil estratagema para salir airosos ante la adversidad del momento, este acontecimiento es narrado por el historiador APPIANO (Íberos) con profusión de detalles. Los altos están ocupados por las legiones romanas, cercando a las tropas Lusitanas, es cuando se da a conocer el genio militar de este hombre singular. Es conocida la gran maestría de la caballería Lusitana, realmente eficaces, con caballos muy preparados; robustos, fuertes y ágiles, que se desenvuelven a gran velocidad por el terreno más escarpado (como nos comenta PLINIO EL VIEJO:
"Es verdad que en Lusitania, las yeguas vueltas hacia el viento favonio (el Céfiro del oeste) respiran sus fecundantes auras, preñándose de este modo, y los potros que paren salen rapidísimos a la carrera.."
Al frente de 1.000 jinetes divididos en varios grupos, ataca una y otra vez al grueso del ejército romano, maniobra de distracción que dará cobertura a la infantería Lusitana para la huída, por sendas previamente acordadas, la maniobra da el resultado previsto, atacan y retroceden, desaparecen y aparecen de súbito, desconcertando a las legiones, que no pueden hacer frente a un enemigo tan volátil, y al que temen, por lo que procuran no deshacer las formaciones en persecuciones infructuosas, así Viriato gana tiempo para sus compañeros, y durante dos días mantiene con su caballería a Vetilio, sumido en el desconcierto, por fin están a salvo sus hombres, y aprovechando la noche desaparece, todo un éxito, el evidente desastre, se convertía en la primera victoria de Viriato como caudillo de las tropas Lusitanas. Vetilio había sido burlado, el enemigo había desaparecido ante sus ojos, dejándole en el más grande de los ridículos.
Vetilio le sigue a la desesperada y Viriato le hace entrar en el angosto valle del Barbésula (hoy Guadiaro) y le prepara la emboscada, siguiendo con su táctica de hostigamiento y retroceso logra hacer entrar a todo el ejercito romano en la trampa del valle, y a la salida del mismo le cierra el camino con la infantería, taponando literalmente el mismo, impidiendo el avance de Vetilio, las legiones estaban totalmente estiradas a lo largo del valle, perdiendo toda su eficacia ante la falta de formación a la que eran obligados por lo estrecho del terreno, la caballería de Viriato irrumpe con fuerza por la retaguardia de los romanos y por las laderas del valle caen con fuerza los guerreros Lusitanos sobre las tropas romanas, el desastre es completo, 10.000 romanos y el pretor Vetilio, son muertos en aquel nefasto día para Roma, la victoria era absoluta, la prepotencia romana había sido derrotada por la audacia de Viriato. La Bética quedaba a merced de Viriato y sus hombres, no había ejército que se le opusiera.
Los restos del ejército romano que lograron salvarse, se reúnen en la ciudad de Carteia a las ordenes del cuestor Plautio, reforzando las defensas y solicitando ayuda a sus aliados celtíberos del noreste de la península; BELLOS Y TITOS, tradicionales enemigos de los pueblos del oeste peninsular: VETONES Y LUSITANOS aliados en la lucha contra Roma y con evidentes lazos de consanguinidad probablemente pertenecientes al mismo grupo étnico. 5.000 jinetes son enviados por estos en ayuda de sus amos Romanos, pero alertado Viriato les embosca con sus tropas y los mata. Viriato arrasa la Carpetania (actual Comunidad de Castilla-La Mancha y Madrid, habitada por el pueblo celtíbero de los CARPETANOS), sometido, y por tanto, aliado romano, las guarniciones del Tajo y del Guadiana son desechas, las tropas que las guardaban huyen despavoridas ante un Viriato crecido.
146 a.c.
Plautio recompone un escaso ejército de 10.000 infantes y 1.300 jinetes y ataca a Viriato en la Carpetania, este insiste en su táctica guerrillera que tan buen resultado le estaba dando y consigue en un primer encuentro matar 4.000 romanos, retirándose luego a su refugio del Mons Veneris o Monte de Venus, que según los arqueólogos clásicos deberíamos situar en la actual Sierra de San Vicente en los Montes de Toledo, yo por mi parte y según mis investigaciones creo que Mons Veneris estaba situado en la conocida hoy en día por; Sierra de la Serenita, en Gredos, enclave geográfico más estratégico para base de operaciones guerrilleras, dado su emplazamiento entre los valles del Jerte y del Tormes, lugar de paso obligado entre la Hispania sur y norte por la que más tarde pasaría una vía romana que aún podemos ver en el Puerto del Pico en la provincia de Ávila. (Serenita; Serene; Selene = Luna). Cerca de este enclave, en el pueblo salmantino de Candelario, se sigue llamando "Castillo de Viriato" a una construcción situada a la entrada del mismo, junto al río Cuerpo de hombre, en este mismo pueblo aparecieron una cabeza de piedra tallada, de clara factura céltica, conocida como; "El Jano de Candelario", por representar dos caras, como el dios romano.
Plautio después de intentar atacarlo en estos parajes y tras sufrir otra derrota se retiró a sus cuarteles de invierno en la Bética, Viriato siguió con sus incursiones por el Tajo, luego llegó hasta el Ebro, para más tarde tomar la ciudad de Segóbriga (actual Cabeza de Griego en Segovia).
145 a.c.
Acabada la 3ª Guerra púnica contra Cartago y destruida esta, Roma ahora dispone del ejército y los medios necesarios para proseguir la guerra Lusitana. El nuevo cónsul de la Hispania Ulterior FABIO MÁXIMO, hermano de ESCIPIÓN EMILIANO, llega con un bisoño ejército de reclutas compuesto por 15.000 infantes y 2.000 caballeros más 10 elefantes, pasando el primer año de su llegada adiestrando a las tropas en la fortificada ciudad de Urso, Viriato le acosa y mantiene su dominio, campando a sus anchas, sin una oposición clara.
144 a.c.
Máximo sale de la Bética y obliga a retirarse a Viriato de TUCCI (actual Martos en Jaén) hasta BAECULA (actual Bailén) donde se hace fuerte en las montañas de Despeñaperros, límite natural entre Castilla y Andalucía. Viriato inicia desde aquí un acercamiento a los pueblos celtíberos; VACEOS, AREVACOS, BELLOS Y TITOS se alían en la lucha contra Roma, más por miedo a Viriato que por aversión a los romanos hasta entonces aliados suyos.
143 a.c. / 141 a.c.
Viriato sigue con sus incursiones por la Bética llegando a la BASTETANIA (actual Andalucía oriental; Málaga) por aquel año son enviados a Hispania los cónsules; CAECILIO METELLO y FABIO MÁXIMO SERVILIANO, este último aportaba dos legiones incompletas, con un total de 18.000 infantes y 1.600 caballeros, logró expulsar nuevamente a Viriato de Tucci y esperó la llegada de 300 jinetes númidas y 10 elefantes para continuar con el hostigamiento a Viriato por tierras de la BETURIA (actual provincia de Badajoz).
En este lugar recupero cinco ciudades tomadas por Viriato. Serviliano se internó después por el Algarve (al sur de Portugal) atacando a los CONIOS, vecinos de los Lusitanos, para proseguir con su ascensión por el litoral Luso hacia el norte, hasta la desembocadura del Tajo, saqueando las ciudades que se encontraban en su camino, aunque fue atacado por CURIO y APULEYO (nombres romanos, probablemente desertores del ejército romano) con 10.000 hombres y lograron arrebatarle el botín que había conseguido.
En su retirada por la Beturia ,Serviliano logró reconquistar otras ciudades que se habían pasado a la causa de Viriato; ASTIGI Y OBULCULA. Cuando Serviliano intentaba apoderarse de ERISANE (Arsa?) también en la Beturia se presentó Viriato y logró derrotarle, en la huída logró acorralarle en un desfiladero, y sorprendentemente le ofreció la paz, seguramente cansado de tantos años de lucha y aprovechando la situación ventajosa sobre el vencido Serviliano, Viriato puso como condición que se respetaran los limites del territorio Lusitano y el reconocimiento como; "Amigos del pueblo romano", lógicamente Serviliano acepto tales condiciones, no le quedaba otra, lo que ratificó el Senado romano.
140 a.c. / 139 a.c.
QUINTO SERVILIO CEPIÓN nuevo cónsul, llegó a la península con la idea de no respetar la paz y reiniciar la guerra contra Viriato, la consigna del Senado era clara, había que acabar con el fiero caudillo, a cualquier precio y de la forma que fuera preciso, valía todo.
Mientras POPILIO LENAS con sus tropas atacaba en el norte a los Numantinos, impidiendo el apoyo de estos a la causa Lusitana, Cepión acosaba a Viriato haciéndole retirarse de la Bética, la Beturia, la Carpetania, haciéndole retroceder hasta la Lusitania, perdiendo las ciudades que había conquistado, Cepión se internó a través de la Vía de la Plata conquistando el territorio de los Vetones entre el Guadiana y el Tajo, llegando a la Sierra de Gredos, puerta de entrada en la Hispania del noroeste, territorio de los pueblos de índole más Céltica; GALAICOS, ASTURES, CÁNTABROS, VACEOS, BRACAROS, etc.
Lenas con su ejército se internaba por el valle del Duero haciendo tenaza sobre las tropas Lusitanas, se fortifican ciudades y consolidan puertos en el Atlántico para hacer seguro el suministro de tropas desde Italia y África; TURRIS CAEPIONIS (actual Chipiona) y CASTRA CAEPIANA (en la ría de Setúbal en Portugal, en la desembocadura del Tajo, Lisboa). También el ataque efectuado por el Cónsul DECIMO JUNIO BRUTO, quien lucha contra los pueblos que están ayudando a Viriato por el norte; VACEOS Y GALAICOS, y que, hasta ese momento suponía la retaguardia del ejército de Viriato, suministrándole hombres y alimentos para la guerra. Viriato queda aislado y acorralado, entre los tres frentes en que le han cogido los romanos.
La situación cambia drásticamente para Viriato, no encuentra apoyo entre los terratenientes Lusitanos que proponen la rendición a los romanos, ante el cerco de estos, el cansancio, y las carencias de medios de las tropas de Viriato, se decide finalmente negociar la paz con los romanos.
ASESINATO DE VIRIATO, 139 a.c.
Para negociar la paz con los romanos son elegidos tres lugartenientes de Viriato de triste recuerdo; AUDAX, DITALCÓN Y MINUROS, se sabe que no eran Lusitanos, sino Jefes Béticos aliados de Viriato, ya por sus nombres claramente greco-latinos podemos afirmarlo, y por su conocimiento de la lengua latina les fue encomendada esta negociación, estos discuten con Lenas y Cepión las condiciones de la rendición, pero Cepión quiere más, quiere acabar de una vez por todas con Viriato, y ofrece a estos grandes riquezas en oro y en tierras si matan a Viriato, prometiéndoles por ello el agradecimiento de Roma y el perdón para todos los suyos.
De regreso al campamento logran burlar la guardia y adentrarse en la tienda de Viriato, aprovechando que está dormido, se lanzan sobre él y le cortan el cuello, le atraviesan repetidamente con sus espadas, asegurándose de que quede bien muerto, tras lo cual huyen deprisa antes de levantar sospechas en el campamento, una vez cumplida su traición, se presentan a Cepión, para reclamar la recompensa, este les comunica que se les entregará con honores de héroes en la mismísima Roma, donde deben acudir a recibirla.
Allí fueron a presentarse al Senado para reclamar la recompensa, pero la célebre contestación del Senado fue esta; Roma no paga Traidores Les había salido gratis el asesinato de Viriato, el engaño de nuevo había dado sus frutos. La Ética romana se daba a conocer. Política de Estado.
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| ESTATUA DE VIRIRATO | MUERTE DE VIRIATO | EL RASO CASTRO VETTON |





